miércoles, 28 de enero de 2009

Sacricados, aquellos que se automutilan por necesidad

Hoy cómo de costumbre, salí a pasear, sin embargo a pesar de mis esfuerzos, me acorde de aquel día, en el que me encontraría una indeseado, un idiota, un perverso, una persona que sentía atracción sexual por los niños... en este instante no recuerdo muy bien cómo se les llama, pero continuemos...Él me tomó cariñosamente de los hombros, yo no dije nada, empezó a acariciarme la cabeza, tampoco dije nada, sin embargo no tuve una mala experiencia, como la gente esperaría ansiosa, desesperada para que pase algo a alguien o algo emocionante.Él paró repentinamente, y se puso a llorar, yo no sabía si había hecho algo malo, tampoco tenía interés alguno, pero lo que me llamó la atención, era que tenía marcas en su espalda, no tenía chamarra, estaba semi desnudo, tenía unas cicatrices en forma de flores de lis, estaba interesada, porque estaban hechas con cuchillos, de esos que la gente llamaba de carnicero. Fue donde conocí el placer de herir a alguien a voluntad propia, y cuando quise tocarlas, apareció por casualidad un policía, que más con cara de aburrido, que de alarmado, lo llevó a la policía...Ahí supe que el hombre que jamás me interesé por su nombre, era un "sacrificado", que se sacrificaba a sí mismo, es decir se mutilaba sus propios deseos, no los cumplía, porque sentía que estaba mal, es decir prefería su moral, a cumplir todos sus deseos, no supe nunca si era bueno o malo, porque el tipo era infeliz, y a mí se me enseñó que es más importante la felicidad sin hacer daño a nadie, pero desgraciadamente aquel hombre, se auto destruía, porque hacía donaciones a orfanatos, y se moría por tener un hijo, pero sabía que no podía debido a su "enfermedad"... ¿Esto está mal? Le pregunté una vez, a aquel hombre que jamás lloró delante mío y se quedó junto a mí...
El ángel de alas negras

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