Damas y caballero, sé que nadie leerá esto y a decir verdad, me gustaría que lo hiciera, pero os a voy a contar una historia.
"Hoy caminé junto a mamá, parecía una estrella, no hablo de las estrellas de cine, por supuesto, sino del mar, sí, del mar, aquellas que eran rosadas, y tienen cuatro puntas, parecía una de ellas, justamente porque mamá se parecía a una estrella de mar, comencé quizás a odiarme a mí misma... Ser incapaz de ser el mar, que madre necesita para sobrevivir.
Un mes después de que pensé en eso, madre murió en un día soleado y hermoso, tal como lo hacen las estrellas del mar, cuando no pueden alimentarse del mar...
Ahora no tengo nadie a quien contarle mis tristezas, y probablemente jamás tenga la oportunidad de hacerlo, quizás por eso tengo mis ideas muy extrañas, quizás porque quise ser la niña mimada de mamá, le juré que sería la dama de sus sueños en su lecho de muerte. Una dama excéntrica...
¿Saben qué significa excéntrica? Cuando madre murió, lo busqué en el diccionario y resultó ser una persona extraña o de carácter raro, o que tiene un centro muy distinto al que decían gente.
Madre si me vieras ahora... ¿Te alegrarías de verme?..."
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