A decir verdad, el ángel de las alas negras, siempre me pareció un misterio sin resolver, quizás porque yo era una piedra en bruto, quizás porque yo decidí y pensé que era alguien especial, eso fue lo que me impulsó a atacar todo lo que necesita para ser un ser superior, para empezar, devoré el diccionario y a pesar que odiaba leer libros, aunque por suerte, encontró uno que me volcó al amor a los libros, y leí todo, desde lo asquerosos periódicos hasta libros de ingeniería, el ángel de alas negras, lo conocí luego de que murió papá, embriagado por las bebidas y corrompido por los juegos, fue atropellado por un bus, yo a decir verdad, no sé si me puso triste por su muerte, lo único que sé es que me adoptó rápidamente, otras personas, que querían jugar conmigo, como si yo fuese una muñeca de porcelana.Pero yo no soportaba estar con ella, mientras la madre Soledad, me pedía de manera iracunda que esperara a que llegara mi destino, me imagino que no le hacía gracia como me trataba de esa mujer, y jugara con mi gato, sin embargo cuando menos me lo esperaba llegó en ese instante el ángel de alas negras.
Esta mujer, de la cual desconocía su pasado, no era humana en el sentido literal, era un experimento, creaba lo que le daba la gana, porque era así como su "crianza especial" consistía, era capaz de persuadir a los animales, capaz de dañar a las personas por cuenta propia... Todo lo que aprendí, cómo dar placer a los hombres y quitar la virginidad a las adolescentes, lo aprendí de ella...
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