domingo, 8 de febrero de 2009

El ángel de alas negras, mi maestra misteriosa

A decir verdad, el ángel de las alas negras, siempre me pareció un misterio sin resolver, quizás porque yo era una piedra en bruto, quizás porque yo decidí y pensé que era alguien especial, eso fue lo que me impulsó a atacar todo lo que necesita para ser un ser superior, para empezar, devoré el diccionario y a pesar que odiaba leer libros, aunque por suerte, encontró uno que me volcó al amor a los libros, y leí todo, desde lo asquerosos periódicos hasta libros de ingeniería, el ángel de alas negras, lo conocí luego de que murió papá, embriagado por las bebidas y corrompido por los juegos, fue atropellado por un bus, yo a decir verdad, no sé si me puso triste por su muerte, lo único que sé es que me adoptó rápidamente, otras personas, que querían jugar conmigo, como si yo fuese una muñeca de porcelana.
Pero yo no soportaba estar con ella, mientras la madre Soledad, me pedía de manera iracunda que esperara a que llegara mi destino, me imagino que no le hacía gracia como me trataba de esa mujer, y jugara con mi gato, sin embargo cuando menos me lo esperaba llegó en ese instante el ángel de alas negras.
Esta mujer, de la cual desconocía su pasado, no era humana en el sentido literal, era un experimento, creaba lo que le daba la gana, porque era así como su "crianza especial" consistía, era capaz de persuadir a los animales, capaz de dañar a las personas por cuenta propia... Todo lo que aprendí, cómo dar placer a los hombres y quitar la virginidad a las adolescentes, lo aprendí de ella...

sábado, 7 de febrero de 2009

La madre soledad


Sinceramente, me creo especial, no puedo evitar sentir tanta soberbia, de vez en cuando, sobre todo cuando veo drogadictos, alcohólicos y otros seres perdidos en sus propios vicios, pero yo siempre me sentía distinta, cosa que por cierto a pesar que satisfacía mi poca falta de atención y de cuidado.
Siempre sentí que no me cuidaban, siempre, la gente siempre creía que estaba con gente de buena voluntad, con mis padres adoptivos, que por cierto no ayudaron gran cosa, aparte del dinero que tenían, jugando con peluches, animales, haciéndome creer que no valía la penar estar con ellos, al menos era lo que yo pensaba y sé que lo que yo pensaba causaba desastres, pero no podía evitar el hecho de sentirme sola, hasta que un día se me ocurría una idea muy interesante y práctica ¿Por qué no imaginaba que soledad era mi madre? Había oído de chicas llamadas Soledad, así que le puso el nombre de Soledad, y me la imaginé con el cabello largo, del color negro y blanco, además vestida completamente de un color verde pasto, y un gato con alas de ángel, al que llame Darkness, porque cada vez que estaba sola, se me antojaba rabiosamente la noche, en que las estrellas parecían estar tan unidas, pero solas, sin que nadie las apreciara...